La opción que ofreció Sony para poder seguir utilizando sistemas operativos sobre su consola es, no actualizar al último firmware. Sin embargo, al no actualizar, resulta imposible acceder a acceso a los servicios de red y puede provocar problemas con futuros lanzamientos de juegos.
El demandante es Anthony Ventura, y ha fundamentado la causa en “la eliminación intencionada de una funcionalidad valiosa anunciada originalmente como disponible”. De acuerdo con este argumento, Sony no habría cumplido con las obligaciones de la compraventa.
El sr. Ventura, cree representar a “todas las personas que compraron una PS3 desde el 17 de noviembre de 2006 hasta el 27 de marzo de 2010, y quienes no revendieron su consola antes del 27 de marzo de 2010″ en EUA.
Solicita el demandante una compensación económica y que Sony se haga cargo de las costas judiciales. Se desconoce la cantidad solicitada pero lo que está claro ue esta dispuesto a llevar a la compañia a los tribunales.
Fuente: Seloquehaceis